DISTRITO 372
No había disminuido aún el caudal del agua de la brutal riada de Valencia, y sólo las redes sociales mostraban los coches apilados y el horror de la gente todavía atrapada. La tragedia se ignoraba en RTVE, ocupada en dar publicidad a un Congreso de los Diputados repartiéndose la mayor herramienta de propaganda del régimen: la televisión.
Los diputados de listas de partido no parecían preocupados por nada que no fuera su pecunio y obedecer al jefecillo del partido. De hecho, la portavoz del SUMAR en el congreso, Aina Vidal, respondía: «los diputados no estamos para ir a Valencia a achicar agua».
Y en estas, el pueblo, abandonado, no tenia a quién recurrir. Mazón y Sánchez en sus cosas, que no son las tuyas, los parlamentarios a obedecer al líder y aquí sálvese quien pueda.
¿Pero acaso creemos que el diputado obedece a alguien que no sea al que lo pone en la lista? ¿Y quién incluye a los diputados de Listas? ¿No es razonable pensar que si hubiera representación por distritos, el diputado del distrito número 372 hubiera exigido por la vía de urgencia una moción inmediata para declarar zona catastrófica tanto su distrito como el resto de zonas afectadas? ¿Acaso no hubieran votado la mayoría de los diputados de distrito, si no todos, a favor de esta medida cuando todo el pueblo estaba conmovido con lo sucedido en Paiporta, Catarroja, etc? Hubieran votado a favor porque habrían tenido en cuenta el sentir y el deseo de los habitantes de sus distritos, de los electores que los eligen y los pueden echar, ya que todo el pueblo de España estaba con Valencia.
¿Acaso los gobiernos central y autonómico no hubieran tenido de frente a los diputados afectados y a una mayoría de diputados de distrito movidos por el pueblo exigiendo todos los medios del Estado para socorrer a las víctimas de la tragedia?
Por eso hay que cambiar las reglas.¿No vemos qué diferente hubiera sido? ¿Seguiría habiendo partidos e ideologías? Sí. Pero el distrito está por encima de ello, porque el distrito paga y manda, porque el diputado se debe a su distrito y hay una conexión directa con él, son sus vecinos, es su tierra. Y la reunión en pleno de todas esas unidades llamadas distritos conforma algo tan potente como la Asamblea Nacional. ¿Qué gobierno no se sentiría intimidado ante tal fuerza? El gobierno se vería obligado a respetar a la nación, legisladora a través de sus diputados de distrito y garante del límite de poder frente al ejecutivo.

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